Usted escribió, "Podemos llegar a ser perfectos sin pecado cuando creemos
en el evangelio del agua y el Espíritu en nuestro corazón." Pero la Biblia
dice, "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos,
y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es
fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.
Pero si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra
no está en nosotros" (1 Juan 1:8-10).
¿Como interpreta este pasaje? ¿Acaso este pasaje no significa que somos
pecadores hasta que morimos, y que debemos hacer oraciones de arrepentimiento
cada día por nuestros pecados?
Muchas gracias por su pregunta.
1 Juan 1:8-10 afirma, "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos
a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros
pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos
de toda maldad. Pero si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso,
y su palabra no está en nosotros"
"Si decimos que no tenemos pecado," significa que "si no confesamos que
nacemos en pecado y no podemos evitar pecar todas nuestras vidas frente
a la ley." Como sabemos todos deben confesar su pecado. Sin embargo no
significa que debemos confesar nuestros pecados diariamente para ser perdonados
de aquellos pecados de cada día, sino que significa que somos muy débiles
para evitar pecar por nosotros mismos sin creer en Jesús. Por lo tanto,
si alguien dice que no tiene pecado aún si está en tinieblas con pecado
en su corazón, la verdad no está en él.
"Si confesamos nuestros pecados" significa "si confesamos que siempre
pecamos desde que nacemos hasta que morimos, y que no podemos vivir sin
pecar aún si queremos evitar el pecado." No significa que tenemos que
arrepentirnos y pedir el perdón del Señor cada vez que pecamos. El Señor
ya ha borrado todos los pecados del mundo con Su bautismo y la Cruz hace
2,000 años. Así que todo lo que tenemos que hacer ahora es confesar que
nosotros mismos no podemos mas que ser pecadores sin Él, y que Su evangelio
ha borrado todos nuestros pecados de una sola vez.
"Pero si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su
palabra no está en nosotros" significa lo siguiente. La ley nos da conocimiento
de pecado y revela nuestros pecados que están escondidos en nuestro corazón.
Así que tenemos que confesar que hemos pecado delante de la ley. Sin embargo,
aquellos que no aceptan la ley no confesarán que han pecado. La ley nos
hace confesar nuestros pecados y nos guía a Jesucristo quién lavó todos
nuestros pecados a través de Su bautismo y la Cruz.
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